La investigación del OCCRP destaca la importancia del programa CBI de Dominica

Publicado: 2023-10-27

Desde los impactos catastróficos de la tormenta tropical Erika en 2015 y el huracán María de categoría 5 en 2017, Dominica ha utilizado sabiamente los ingresos de Ciudadanía por Inversión (CBI) para reconstruir su infraestructura y sus programas de bienestar público. Un estudio reciente del OCCRP confirma la dirección positiva de estos fondos hacia el fomento del desarrollo infraestructural y socioeconómico de la isla.

El OCCRP destaca que los fondos recaudados por el Programa CBI se han convertido en el catalizador de un crecimiento exponencial en términos de viviendas resilientes al clima, infraestructura sanitaria, instalaciones educativas avanzadas, recuperación de la devastación del cambio climático y muchos otros proyectos de desarrollo social.

Con el apoyo del Programa CBI, se han construido más de 1,500 viviendas resistentes al clima para personas afectadas por la tormenta tropical Erika y el huracán María. Además, se han inaugurado varios centros sanitarios de última generación, incluido el amplio Hospital Marigot, que garantizan suficientes servicios médicos para los ciudadanos.

La infraestructura educativa también ha experimentado mejoras con la renovación completa de la Dominica Grammar School y la construcción de varias otras escuelas para elevar los estándares educativos.

La OCCRP también mencionó una nueva política introducida por el programa CBI de Dominica que hizo que las entrevistas fueran obligatorias para todos los solicitantes de ciudadanía a partir de julio de 2023. Esto convirtió a Dominica en la primera nación entre muchas en aplicar esta política, una medida innovadora en todas las medidas.

Si bien algunas partes han planteado dudas sobre la eficacia del programa, la investigación del OCCRP es una buena muestra de lo bien que ha hecho para eliminar a los malos actores y ampliar sus horizontes más allá de su alcance.

Otro avance significativo en el informe explica cómo el programa de ciudadanía por inversión ha ayudado a la nación a encontrar su equilibrio después del colapso de la industria bananera.

Dominica alguna vez se sostuvo principalmente gracias a su vasta y próspera industria bananera que exportaba su producción a todo el mundo. El colapso de esa industria dejó a Dominica en una situación desesperada.

El programa CBI le ha dado a la nación una opción más estable que permite un progreso económico continuo sin depender de las exportaciones ni de las fluctuaciones del mercado en la industria alimentaria y de productos agrícolas.

Hay tres opciones de inversión distintas disponibles para los inversores potenciales. Cada opción presenta una vía de inversión única, con asignaciones dirigidas a diferentes proyectos de desarrollo, respectivamente.

La primera opción canaliza fondos hacia avances de infraestructura como la construcción de centros de salud, hospitales, aeropuertos, escuelas y viviendas. La siguiente segunda opción es 'Bienes Raíces', que dirige inversiones a desarrolladores privados, encargados de construir hoteles, complejos turísticos y otras empresas, y cada solicitud genera una tarifa gubernamental. La tercera opción asigna fondos a un fondo administrado por el gobierno, cuyo objetivo es impulsar las iniciativas nacionales de desarrollo.

Transparencia

La investigación de OCCRP destacó el hecho de que Dominica ha estado trabajando extensamente para mejorar el nivel de transparencia que ofrece el programa. Otro miembro de esta investigación, el 'Proyecto de Responsabilidad Gubernamental', también proporcionó una gran cantidad de información a través de boletines abiertos al público.

Estos boletines dan acceso a registros detallados del proyecto, que incluye una lista de todos los ciudadanos naturalizados que han pasado por el programa desde 2007 hasta 2022.

No sorprende que el programa de Dominica tenga una calificación tan alta, considerando el trabajo que se ha realizado para hacerlo abierto, transparente y seguro.

Dominica, una pequeña nación insular con recursos limitados, ha optado por mantener sus boletines únicamente en formato papel. Este método tradicional, aunque parezca arcaico para algunos, no inhibe la accesibilidad pública.

Está claro que, incluso la falta de copias digitales se debe a la pandemia de COVID-19 que retrasó todos los esfuerzos del gobierno. Sin embargo, la información sigue siendo transparente, disponible y al alcance de cualquier persona interesada en acceder a ella.

Según la investigación realizada por la OCCRP, adquirir una segunda ciudadanía sirve como salvavidas para las personas que residen en regímenes opresivos, ofreciéndoles la oportunidad de seguridad y una vida mejor.

Este principio resuena más allá de Dominica y es evidente en la región europea en general, que históricamente ha abierto sus fronteras a miles de refugiados que huyen de países caracterizados por gobiernos autoritarios y opresión sistémica.

Como subraya la investigación, cada nación soberana posee la prerrogativa legal de determinar sus criterios de ciudadanía. Para innumerables personas bajo un gobierno tiránico, la oportunidad de obtener una segunda nacionalidad puede ser la clave para garantizar su seguridad y bienestar.

Apoyo a la acción internacional

Como lo destaca OCCRP, históricamente, las personas de Corea del Norte y Sudán han enfrentado restricciones. Además, tras la invasión rusa a gran escala de Ucrania el año anterior, los solicitantes tanto de Rusia como de Bielorrusia también se han enfrentado a restricciones.

Esta postura proactiva fue recibida con la aprobación del Departamento de Estado de Estados Unidos, que expresó su satisfacción con las medidas de Dominica. Un portavoz explicó este sentimiento y señaló que el departamento está “satisfecho con los esfuerzos de Dominica para aumentar la seguridad y la diligencia debida” dentro de los parámetros del programa de ciudadanía.

Como lo cita el Proyecto de Informes sobre Crimen Organizado y Corrupción (OCCRP), el programa Ciudadanía por Inversión (CBI) de Dominica aplica estrictos procesos de diligencia debida, empleando empresas externas de los EE. UU. y el Reino Unido. Esta investigación integral de múltiples niveles implica evaluaciones tanto en línea como sobre el terreno de cada solicitante.

Los documentos críticos, incluidos registros financieros de 10 años, certificados de nacimiento, certificados de autorización policial y copias de pasaportes, entre otros documentos, se someten a una verificación exhaustiva y referencias cruzadas para garantizar su autenticidad.

Ciudadanía

El programa ha concedido la ciudadanía a 7.700 inversores desde 2007. De ellos, la OCCRP ha destacado a 26 personas en particular por diversas razones.

La implicación es que del gran número de inversores a quienes se les concedió la ciudadanía (7.700), un pequeño número (26) puede haber estado involucrado en actividades contrarias a las directrices del Programa CBI después de obtener la ciudadanía.

Según la información disponible en Wikipedia sobre el programa de ciudadanía por inversión de Dominica, el gobierno ha revocado 260 ciudadanías por ocultar información en sus solicitudes de ciudadanía. Es posible que 26 personas hayan sido incluidas en la lista de revocación.

Según lo informado por la investigación de OCCRP, las regulaciones del país excluyen categóricamente a las personas con antecedentes penales importantes, a aquellos bajo investigación criminal (de los cuales están o deberían tener conocimiento) y a las personas consideradas una amenaza potencial a la seguridad de Dominica o de cualquier otra nación.

Además, cualquier participación en actividades que puedan manchar la reputación de Dominica también sirve como factor descalificador. Este riguroso proceso de selección subraya el compromiso de Dominica de salvaguardar sus intereses nacionales y al mismo tiempo extender la oportunidad de la ciudadanía a los inversores globales.

Surge una ligera inconsistencia en esa narrativa ya que algunas de las personas en la lista no tienen casos legales en su contra, lo que hace que las acusaciones no estén fundamentadas, o se han declarado "inocentes" en casos en curso que aún no han llegado a su conclusión.